*Aplicar un torniquete para controlar la hemorragia, excepto como último recurso, pues puede hacer más mal que bien. Sólo las personas experimentadas deben aplicar torniquetes y éstos deben utilizarse solamente en situaciones que pongan en peligro la vida, como por ejemplo, si se presenta una copiosa hemorragia que no cesa ni con la presión continua. Se debe aplicar el torniquete al miembro entre el área de la hemorragia y el corazón, y se lo debe ajustar a tal punto que la hemorragia se pueda controlar aplicando presión directa a la herida. Para elaborar un torniquete, es preciso utilizar vendas de 2 a 4 pulgadas (5 a 7,5 cm.) De ancho y envolver el miembro con ellas varias veces, para luego atar un nudo medio o cuadrado, permitiendo que las puntas sean lo suficientemente largas como para atar otro nudo. Se debe ubicar un palo o vara firme entre ambos nudos, hacerlo girar hasta que la venda esté lo suficientemente apretada como para que cese el sangrado y finalmente asegurarlo en su sitio. Es necesario inspeccionar el torniquete de cada 10 a 15 minutos y, si el sangrado finalmente se puede controlar aplicando presión directa, entonces puede retirarse el torniquete.
*
Palpar una herida o jalar un objeto incrustado en la ella, pues se puede provocar
una hemorragia mayor o hacer más daño
*Tratar
de limpiar una herida grande porque puede sangrar aún más.
*Retirar
un vendaje si el mismo está empapado en sangre. Por el contrario, se
debe colocar otro vendaje encima
*
Echar una ojeada a la herida para ver si la hemorragia se detuvo. Entre menos
se moleste la herida, más fácil será controlar la hemorragia
*Intentar
limpiar la herida una vez controlada la hemorragia. Se debe buscar ayuda médica.
En caso
de Paro Cardiorrespiratorio iniciar Reanimación Cardiorespiratoria
(RCP)
haga click aqui y siga las instrucciones.

